Los lagos de Ilopango y Coatepeque se encuentran ante una nueva etapa de intervención ambiental, con un proceso que busca ir más allá de las jornadas puntuales de limpieza para avanzar hacia un esquema integral de saneamiento y recuperación de sus cuencas. La Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA) comunicó el 10 de septiembre la licitación pública para contratar una firma consultora que diseñe este programa, orientado a mejorar la calidad del agua, conservar la biodiversidad y contribuir al bienestar de las comunidades que viven alrededor de ambos ecosistemas.
El proceso parte de una premisa fundamental: Para recuperar un cuerpo de agua no basta con retirar los residuos que llegan hasta sus orillas, el aviso de licitación contempla la elaboración de un diagnóstico ambiental completo que permita conocer las condiciones de las cuencas, identificar los principales problemas de contaminación y deterioro ecológico y, a partir de esa información, plantear soluciones sostenibles.

La propuesta forma parte de una cooperación técnica aprobada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por US$1,229,250, destinada a elaborar los estudios y diseñar el programa integral de saneamiento y conservación de ambos lagos. El organismo señala que la iniciativa busca fortalecer la restauración de las cuencas, mejorar la calidad del agua, conservar la biodiversidad y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
El trabajo se desarrollará en tres etapas. La primera contempla un diagnóstico integral y una línea base sobre las condiciones ambientales y sociales de las cuencas, incluyendo el análisis de los flujos de contaminantes y del marco institucional relacionado con su conservación. Con esta información se buscará establecer cuáles son las necesidades más urgentes y qué alternativas pueden contribuir al saneamiento de los lagos.

La segunda etapa estará enfocada en definir cuáles proyectos deben recibir prioridad, para ello se tomarán en cuenta criterios técnicos, ambientales, sociales y económicos, posteriormente, en la tercera fase, se desarrollarán estudios de factibilidad técnica, económica y financiera para las iniciativas seleccionadas, antes de avanzar hacia posibles inversiones.
Entre las alternativas contempladas aparecen sistemas integrados para la gestión de residuos sólidos, plantas de tratamiento de aguas residuales y medidas relacionadas con la adaptación y mitigación frente al cambio climático. También se prevén evaluaciones de impacto ambiental y social, de manera que las futuras intervenciones cuenten con información suficiente para determinar su viabilidad.

Este nuevo proceso se suma a las acciones que ya se desarrollan en el Lago de Coatepeque, según la ASA, entre 2025 y 2026 distintas jornadas terrestres y subacuáticas han permitido retirar aproximadamente 50.21 toneladas de residuos sólidos de diferentes puntos de su cuenca, estas actividades forman parte de un plan de manejo integral de residuos y han involucrado a comunidades, organizaciones locales y diferentes instituciones. La recuperación de Ilopango y Coatepeque plantea así un desafío que combina agua, ecosistemas, comunidades y planificación. El siguiente paso no consiste únicamente en intervenir sobre lo que puede observarse en la superficie, sino en conocer las causas del deterioro y establecer proyectos capaces de atenderlas de manera sostenida. Con los estudios que ahora se buscan contratar, ambos lagos entran en una fase en la que la información técnica será la base para definir las futuras acciones de recuperación y conservación.


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